El sacerdote Salvador Olivares recibió el título de hijo adoptivo de Guadix

La ciudad de Guadix ha otorgado el título de hijo adoptivo al sacerdote Salvador Olivares Fernández. El acto tuvo lugar el sábado 24 de febrero y sirvió para entregar este reconocimiento al mismo Salvador, que lo recogió muy agradecido. Lo acompañaban el alcalde, miembros de la corporación municipal, el obispo y muchos amigos de Salvador.

 

Aunque Salvador Olivares es de Zújar, han sido muchos años, la mayor parte de su vida, los que ha pasado en la ciudad accitana, primero como estudiante en el Seminario y luego como sacerdote, de profesor en el Instituto Pedro Antonio de Alarcón y de párroco en la Estación y en Jesucristo Redentor. En la actualidad, tiene 87 año y se encuentra ya retirado de su labor pastoral.

Pero hay otra faceta en la vida de Salvador por la que es recordado con cariño y que le permitió llevar el nombre de Guadix por España y parte de Europa: su pasión por la música, primero impulsando el grupo de música folk Arboleda y, después, con la creación y dirección del Coro del Instituto Pedro Antonio de Alarcón, con el que viajó por Europa y ganó premios.

Por todo esto, el ayuntamiento acordó en pleno, el pasado mes de enero, la concesión de este título de hijo adoptivo. Fue la concejala de presidencia, Encarnación Pérez, la encargada de leer el acta de concesión de este reconocimiento, con estos argumentos, entre otros: “a lo largo de su vida ha sido firme defensor de Guadix en su apuesta indiscutible por las personas. Ha dedicado innumerables horas y esfuerzos, trabajando los valores solidarios, patrimoniales y culturales de Guadix. Su amor por esta tierra y su incansable trabajo en diferentes iniciativas y proyectos comunitarios han dejado una huella muy significativa en nuestros jóvenes y en la ciudadanía en general. Entre las contribuciones notables de Salvador se incluyen su actividad musical, su cercanía a la juventud y su compromiso como educador en los valores humanos. Estas acciones no solo han beneficiado a individuos específicos, sino que también han tenido un impacto positivo en la colectividad, que se ha visto reflejado en proyectos de largo recorrido en el transcurso de los años”.

Tras la lectura del acta de concesión, el alcalde entregó el título de hijo adoptivo a Salvador Olivares. Jesús Lorente, destacó que con este acto se quiere “reconocer la labor de una persona humilde, sencilla que en su día a día ofreció su ayuda a los demás. Una ayuda que se diversificó en múltiples acciones, actividades, hechos y contacto directo con los problemas de los más humildes o de la juventud”.

También, el obispo de Guadix, D. Francisco Jesús Orozco,  tuvo palabras de reconocimiento hacia Salvador Olivares, reconociendo su labor pastoral como sacerdote, tanto en las parroquias como en el Instituto o a través del coro. De él dijo que han sido”87 años de entrega, de servicio y gastándose por los demás”.

Salvador, al final, agradeció este nombramiento a todos los que lo han promovido y a la corporación que lo ha ejecutado. Y repasó algunos de los momentos de su vida en Guadix, sobre todo su paso por el Instituto y los años de dirección del coro.

Terminó el acto con la participación de algunos de los componentes del coro Pedro Antonio de Alarcón, recordando la labor de Salvador, y, sobre todo, con la interpretación de algunas canciones por parte de antiguos integrantes de la coral, que fue dirigida, una vez más, por el propio Salvador Olivares, recordando viejos tiempos.

Antonio Gómez

Delegado diocesano de MCS. Guadix