Oficina de Comunicación

Oficina de Comunicación

El futuro de la zona norte de la provincia de Granada se planteará en las segundas Jornadas de Católicos y Vida Pública, que se van a celebrar los días 8 y 9 de junio en Guadix. El reto de una agricultura más moderna y una educación profesional que responda al mercado laboral son dos de los ejes sobre los que se va a pensar el futuro de esta zona de la provincia de Granada, donde se encuentra enclavada la diócesis de Guadix. Todos estos planteamientos, además,  serán repensados desde la Doctrina Social de la Iglesia, como un compromiso diocesano con el futuro de estas tierras granadinas.

Sanando la envidia

95. Luego se rechaza como contraria al amor una actitud expresada como zeloi (celos, envidia). Significa que en el amor no hay lugar para sentir malestar por el bien de otro (cf. Hch 7,9; 17,5). La envidia es una tristeza por el bien ajeno, que muestra que no nos interesa la felicidad de los demás, ya que estamos exclusivamente concentrados en el propio bienestar.

Sanando la envidia

95. Luego se rechaza como contraria al amor una actitud expresada como zeloi (celos, envidia). Significa que en el amor no hay lugar para sentir malestar por el bien de otro (cf. Hch 7,9; 17,5). La envidia es una tristeza por el bien ajeno, que muestra que no nos interesa la felicidad de los demás, ya que estamos exclusivamente concentrados en el propio bienestar.

El pasado 1 de junio nos reunimos en la ciudad de Baza más de setenta profesores católicos, para clausurar como Delegación Diocesana de Enseñanza el curso escolar 2016-2017. Viene siendo costumbre, desde hace unos años, celebrar la apertura de Curso en Guadix, y la Clausura en Baza, dos centros geográficos en la diócesis.

También, y por deseo expreso de nuestro Obispo, estos dos momentos importantes del curso escolar: la entrega de la Misio Canónica a los profesores que van a impartir Religión a los alumnos de los diferentes niveles de enseñanza, a comienzo de curso, y la clausura del año académico, convocan a todos los profesores, tanto de la Enseñanza Pública Concertada como de la Enseñanza Pública Estatal.

Hemos sentido la ausencia física de Don Ginés que siempre hace un hueco en su agenda para estos eventos, justificada por la muerte inesperada de su tía, única hermana de su madre. Don José Antonio Robles, vicario de Evangelización presidió en su nombre el Acto y la Eucaristía. Concelebró con él D. José Díaz Guijarro, párroco del Sagrario.

Íbamos llegando a la Casa de la Iglesia de Baza con la alegría de encontrarnos. La verdad es que formamos una familia y estos momentos son muy importantes no sólo por lo que en ellos se recibe de formación o de decisiones que se toman, sino porque se estrechan los lazos de amistad y compañerismo.

Desde aquí quiero expresar mi gratitud a Don José Díaz Guijarro y a Don Rafael Tenorio por la acogida tan fraterna que nos hicieron. Una Casa, la de la Iglesia de Baza, de puertas abiertas donde no sólo nos reunimos para dialogar, sino también a la salida de la Eucaristía, en la Mayor, para compartir una copa estupendamente preparada por profesores del lugar. Gracias Susana por tu implicación.

EL ESPÍRITU PROMETIDO

Estoy bastante convencido de que, a todos, nos gusta experimentar que cuando alguien “nos da su palabra”, o nosotros la damos, se cumpla aquello que prometemos, para que así siga creciendo la confianza mutua y el podernos fiar unos de otros. Cuando esto no ocurre, se crea tensión, desconfianza y, hasta deseos de no querer saber nada de aquel o aquellos que no han cumplido, porque no queremos volver a sufrir desengaños. A bastante de esto nos tienen acostumbrados personas, instituciones, colectivos, etc. de muy diversas procedencias, tanto religiosas como políticas y civiles e, incluso, parte de nuestra sociedad y de las relaciones que en ella establecemos se mueven en estos parámetros de promesas incumplidas; si bien es verdad, que no es lo mayoritario ni siquiera lo fundamental.

EL ESPÍRITU PROMETIDO

Estoy bastante convencido de que, a todos, nos gusta experimentar que cuando alguien “nos da su palabra”, o nosotros la damos, se cumpla aquello que prometemos, para que así siga creciendo la confianza mutua y el podernos fiar unos de otros. Cuando esto no ocurre, se crea tensión, desconfianza y, hasta deseos de no querer saber nada de aquel o aquellos que no han cumplido, porque no queremos volver a sufrir desengaños. A bastante de esto nos tienen acostumbrados personas, instituciones, colectivos, etc. de muy diversas procedencias, tanto religiosas como políticas y civiles e, incluso, parte de nuestra sociedad y de las relaciones que en ella establecemos se mueven en estos parámetros de promesas incumplidas; si bien es verdad, que no es lo mayoritario ni siquiera lo fundamental.

A pesar del futbol –a esa misma hora se celebra la final de la Champions-, la diócesis de Guadix celebró la Vigilia diocesana de Pentecostés. Tuvo lugar en Caniles, a las 20:30 horas, y estuvo presidida por el Obispo accitano, Mons. Ginés García. Fueron muchos los fieles que asistieron y que pudieron gozar de un tiempo de oración, compartido y muy sentido.

“Actitud de servicio. Sigue la palabra jrestéuetai, que es única en toda la Biblia, derivada de jrestós (persona buena, que muestra su bondad en sus obras). Pero, por el lugar en que está, en estricto paralelismo con el verbo precedente, es un complemento suyo. Así, Pablo quiere aclarar que la «paciencia» nombrada en primer lugar no es una postura totalmente pasiva, sino que está acompañada por una actividad, por una reacción dinámica y creativa ante los demás. Indica que el amor beneficia y promueve a los demás. Por eso se traduce como «servicial».

Caniles acoge este sábado 3 de junio la Vigilia diocesana de Pentecostés, que estará presidida por el Obispo de Guadix, Mons. Ginés García, y a la que asistirán fieles de muchas parroquias de la diócesis. Tiene carácter diocesano y, por tanto, está abierta a todos. Comenzará a las 8:30 de la tarde.

“Paciencia. La primera expresión utilizada es makrothymei. La traducción no es simplemente que «todo lo soporta», porque esa idea está expresada al final del v. 7. El sentido se toma de la traducción griega del Antiguo Testamento, donde dice que Dios es «lento a la ira» (Ex 34,6; Nm 14,18). Se muestra cuando la persona no se deja llevar por los impulsos y evita agredir. Es una cualidad del Dios de la Alianza que convoca a su imitación también dentro de la vida familiar.