Tercer Domingo del Tiempo Ordinario. Ciclo C. 27 de enero de 2019. JORNADA Y COLECTA DE LA INFANCIA MISIONERA

 

BUENAS NOTICIAS

La proclamación de la Palabra de Dios de hoy viene cargada de buenas, de buenísimas noticias de parte de Dios: su palabra es espíritu y vida; no estéis tristes, pues el gozo en el Señor es vuestra fortaleza; los mandatos del Señor son rectos y alegran el corazón; todos los miembros del cuerpo (Iglesia) son necesarios y distintos y, todos están al servicio de los demás en el dolor y en la alegría, siendo de mayor honor los que menos valen; a los pobres se les anuncia el Evangelio, a los cautivos la libertad, etc. Todo un “telediario”, muy diferente, al que nos tienen acostumbrados los medios de comunicación presentes en nuestra sociedad.


Ahora bien, ¿todo esto puede ser verdad? ¿No será más bien un engaño, una falsa ilusión para tranquilizarnos y para hacer más llevadero el día a día? Se me ocurre intuir que “el hoy de la Palabra de Dios sobrepasa la historia y el tiempo. La Palabra de Dios fructifica en el presente y es garantía de futuro; no envejece; siempre es joven y renueva el corazón de aquellos que la escuchan y la ponen en práctica en su vida”. “Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír” (Lc 1,1-4; 4,14-21). Jesús que viene siempre a buscar y salvar lo que se había perdido -proclamando la palabra como Señor o como profeta mesiánico-, es un tema constante en San Lucas y lo coloca al principio del ministerio de Jesús, a modo de resumen de lo que va a ser toda su actuación: movido por el Espíritu, proclama la liberación de Dios. Toda su vida irá en esa dirección, dando unidad y sentido; es decir, la actividad de Jesús en Galilea definirá su vivir posterior y será el lugar donde tras su muerte, convocará a los que le han seguido y a los que le seguirán en todo momento de la historia. “Operación Galilea” será la acción continua de los que queremos ser fieles al maestro, porque allí se nos ha revelado el sentido de la misión y la razón de ser cristiano: “me ha ungido para que dé la buena noticia a los pobres” (y que los pobres concretos en cada momento y circunstancias de la historia me evangelicen). “Me ha enviado para anunciar la libertad a los cautivos” (y que ellos nos liberen) “y la vista a los ciegos” (para que nos ayuden a ver y no pasar indiferentes ante el sufrimiento humano); “para poner en libertad a los oprimidos, para proclamar el año de gracia del Señor” (Is 61,1-2) que es perdonar y pedir perdón por permitir tanta miseria e injusticias, por inhibirme ante el sufrimiento ajeno, por no manifestarme o decir algo contra la violencia, el hambre, la guerra, la explotación, la marginación, el consumismo, los desahucios, el desprecio-rechazo a los drogadictos, el abuso a menores y el maltrato a mujeres, y tantas otras muchas causas ante las que paso de largo por si me complican la vida.
Más claro no puede estar, el sentido de la liturgia cristiana y de la misión de la Iglesia en el mundo está sintetizado en el programa de Isaías que hace suyo Jesús. Ir en otra dirección es no querer implicarse-complicarse ni entender la Palabra de Dios. Sólo hay lugar para la misericordia porque Jesús la tendrá con los pecadores y marginados.
Este programa de vida ¿despierta esperanza en el hoy de mi vida? A Dios le preocupa la felicidad de los hombres y mujeres concretos y, en especial, que los que por cualquier razón no son realmente libres puedan llegar a serlo y, así puedan realizar plenamente su proyecto acompañados por la acción permanente de los que nos consideramos seguidores de este Mesías (Jesús) que trastoca todas nuestras ideas haciéndonos ver que, preocuparse de las cosas de Dios, es ocuparse de las “cosas” de cualquier persona, especialmente, de los que están más indefensos.
José Mª Tortosa Alarcón. Párroco de Jérez del Marquesado, Albuñán y Cogollos

PREGUNTAS:
1. ¿Qué aprendemos de Jesús en este texto evangélico de hoy?
2. ¿Son las preferencias de Jesús también mis prioridades?
3. ¿Quiénes son hoy, en nuestro entorno, los desfavorecidos que necesitan liberación?

Dibujo de Miguel Redondo. Comentario de  José María Tortosa. Y preguntas para la reflexión.

 

Modificado por última vez enDomingo, 27 Enero 2019 08:42