… Y Huéscar se llenó de Esperanza.

“El que yo esté hoy aquí para celebrar el veinticinco aniversario de la Bendición de la imagen de la Stma. Virgen de la Esperanza es sólo una prueba del amor que el pueblo de Huéscar tiene hacia María.”

             Eran las doce menos cuarto de del mediodía cuando llegó a la puerta de San Pedro, de la iglesia parroquial de Santa María de la Encarnación, Juan José Toral Fernández, Vicario de la Zona de Baza-Huéscar de la Diócesis.

 Allí lo esperaba  Antonio Fajardo, Párroco oscense; Valeriano Plaza, Consiliario de la Cofradía; Emilia Muñoz, Presidenta del Consejo Pastoral; Manuel García Domínguez, Teniente de Alcalde; la Junta de Gobierno de la Cofradía y representantes de la Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad Coronada y de la Hermandad del Santo Sepulcro. Tras las presentaciones José Toral entró al Sagrario para presentar sus respetos y orar ante el Santísimo Sacramento.

            A las doce en punto comenzó la ceremonia eucarística, que supone el pistoletazo de inicio a los actos y cultos organizados por la Venerable y Muy Ilustre Cofradía del Stmo. Cristo de la Expiración y María Stma. de la Esperanza para conmemorar el XXV Aniversario de la Bendición de la imagen de Nuestra Sra. De la Esperanza. Tomó la palabra Antonio Fajardo, quien en nombre de la Parroquia y de la Cofradía dio la bienvenida al Señor Vicario a nuestra parroquia.

            La misa estuvo protagonizada por los miembros de la Cofradía, donde destacó la participación de todos sus estamentos, especialmente los más jóvenes. Las lecturas y salmo fueron leídos por los miembros de la Junta de Gobierno, y  las ofrendas fueron realizadas por los cuerpos de costaleros, de acólitos y por los músicos de la Banda de Cornetas y Tambores, la cual interpretó el himno nacional en la Consagración. Las preces las hizo el Hermano Mayor y la lectura de San Mateo la hizo el consiliario Valeriano Plaza.

            En la homilía. Juan José Toral destacó el amor de Huéscar hacía María e invitó a todos los jóvenes de Huéscar a que abran sus corazones y sean participes de los preparativos de las Jornadas Mundiales de la Juventud, especialmente cuando la  Cruz de los Jóvenes llegue a Huéscar el próximo mes de mayo. También invitó a los cofrades de la Expiración a que no cese su actividad e ilusión, y les animó a seguir así hasta las “bodas de oro” de la Bendición de la Stma. Virgen de la Esperanza.

            A pesar de la gélida mañana de enero, la más fría del largo invierno, la iglesia estaba llena: cientos de hermanos cofrades, devotos y la feligresía en general de la Parroquia abarrotaban el primer templo parroquial oscense.

Una vez concluida la eucaristía se inició el traslado de la Santísima Virgen hacia su sede canónica, la Iglesia de Santiago. Habría el cortejo la Banda de Cornetas de la Cofradía, seguida del Cristo de la Guía, el estandarte de la Cofradía y la Junta de Gobierno. Tras ellos, la presidencia, invitados de honor, el cuerpo de acólitos y la Stma. Virgen, en sus andas de traslado portadas por los costaleros de la Cofradía. Cerrando el cortejo, los Heraldos del Evangelio, que portaban la Cruz Parroquial. El traslado de la Stma. Virgen de la Esperanza se deslució debido a las bajísimas temperaturas y a unos leves copos de nieve que acompañaron a la Cofradía en todo su recorrido. A las una y media de la tarde aproximadamente hacia su entrada en la iglesia de Santiago la imagen de Nuestra Señora de la Esperanza, arropada por su cofradía y por su barrio que la esperaba, a pesar del frío. Una vez dentro del templo, el rezo del Ave María  puso el broche de oro a tan espléndida jornada mariana.

 

Antonio David Gallardo Martínez