Una experiencia estupenda la vivida en el campo de trabajo de la parroquia de Jérez del Marquesado

 

Para ha sido una experiencia estupenda en todos los sentidos: he aprendido mucho, era uno de mis objetivos. Todo ha sucedido con tanta sencillez..., se ha podido sentir la presencia de Dios en todo momento. Me ha sorprendido mucho la actitud de los monitores con respecto a los niños, su espíritu de servicio -siempre dispuestos para ayudarse unos a otros-, el respeto, la forma tan natural de aceptarme entre ellos y hacerme partícipe de actividades y opiniones.

He disfrutado y vivido intensamente los momentos de oración a los que aquí no estamos acostumbrados:  ha sido una de las cosas que yo esperaba con más ilusión cada día. Las celebraciones de la Eucaristía que nos hacia sentir unidos...  la participación de tanta gente en los actos que se realizaban -como el de la charla a los padres, o la fiesta en la plaza del Molino así como la verbena del sábado-…. Y el colofón final de la Primera Comunión de Juan, con tanta gente en la iglesia y viéndole a él tan feliz y convencido de que era eso lo que deseaba. He podido palpar lo que es vivir en una Comunidad Cristiana.

La verdad es que me hubiese gustado implicarme más, pero no estaba sola y también tenía que dedicarme a Manolo.

En este momento, ya en tierras catalanas,  vuelvo a pensar, como tantas otras veces, que nosotros nos encontramos en tierra de misión, pues lo que allí en Jérez parecía normal -aunque hubiese que trabajar-, aquí, trabajando mucho, aún no hemos conseguido más que mantenernos los que estábamos antes de morir mossèn Valentí y me es fácil ponerme en el lugar de nuestros párrocos para comprender el gran esfuerzo que están haciendo a cambio de qué.  Gracias a Dios que parece que también están locos de AMOR A JESÚS.

Esta mañana he asistido a la Eucaristía que celebra Miguel los martes y he dado gracias a Dios por teneros a vosotros como guías en este camino de la Fe y le he pedido que no os deje de su mano y os haga más fuertes para seguir adelante.

Gracias por todo.

Mari Trini
Barcelona