Ocho matrimonios bastetanos inician un itinerario espiritual basado en las catequesis de San Juan Pablo II

La próxima reunión será en la Casa de la Iglesia, junto a la parroquia de La Mayor, el día 15 de diciembre, viernes, a las 19:30h

 

Son esos matrimonios que podemos encontrar en la calle o en el súper, cargados de bolsas y siempre con prisas. Con uno o dos hijos. Experimentan las dificultades del día a día. Entran en esa vorágine de nuestro tiempo. También en esa economía doméstica que nos agobia. No se han percatado que han caído en la rutina y en el alejamiento el uno del otro. Se levanta entre ellos un muro de incomprensión, que provocará discusiones y que romperá la unidad. Son esas crisis que pueden acabar en una ruptura. ¿Hay una solución? El principal problema está en ese alejamiento de Dios. Sin Dios no puede haber fidelidad ni un amor auténtico. Este itinerario espiritual, siguiendo a Juan Pablo II, permite descubrirlo. Está abierto a todos los matrimonios que quieren reconstruir su matrimonio y alcanzar una mayor santidad. Acaba de empezar en Baza ese “hospital de campaña” para matrimonios o parejas con dificultades o problemas.

LAS HERIDAS DEL MATRIMONIO

Hay heridas invisibles, pero que son reales, en la relación matrimonial. Estamos ante una grave crisis, que sufren los cónyuges y de una forma especial los hijos, que se culpabilizan del desamor de sus padres hasta desgarrarles por dentro. Durante el año 2022 se produjeron 84.551 casos de nulidad, separación y divorcio. En España se rompe un matrimonio cada cuatro minutos; muchos de ellos, por la Iglesia. Cifras que tienen consecuencias. Según el diagnóstico emitido por la OCDE en 2022, el 47% de los niños en España son hijos de padres no casados o divorciados.

Perseverar es difícil. Descubrir los síntomas de la enfermedad es el objetivo de este itinerario, llamado proyecto de Amor conyugal. Es un camino de fe y formación permanente para matrimonios. Comenzó en Málaga, en el año 2002, siempre en unión con la pastoral de la diócesis y con las distintas parroquias. Se ha extendido ya por toda España de una forma rápida, incluso más allá de nuestras fronteras. Lo forman matrimonios corrientes que necesitan sanar sus heridas mediante ese encuentro con Cristo Jesús. Corazón con Corazón. Descubren muy pronto que su matrimonio debe expresar ese amor de Dios, que todo lo puede.

LA CATEQUESIS DE SAN JUAN PABLO II

Este proyecto de Amor conyugal está basado en las catequesis de San Juan Pablo II, que es uno de los papas modernos que más ha hablado del matrimonio y de esa llamada a la santidad a la que están llamados los esposos. Pongamos un ejemplo. Los padres de santa teresita del Niño Jesús, Louis Martin y Zelie Guérin, fueron recientemente canonizados, en el año 2015, por el papa Francisco, durante el Sínodo de la Familia. Su fiesta se ha hecho coincidir con el día de su boda. Un hecho realmente providencial. Louis Martín y Zelina fueron santos porque fueros fieles a su compromiso matrimonial en un mundo sin Dios.

He ahí el problema para muchos matrimonios. Su alejamiento de Dios. Sin Él no se puede construir nada y menos un matrimonio, que debe ser fecundo espiritualmente y abierto a la vida, que es un don de Dios. Sin Dios la vida matrimonial se debilita y se apaga. Juan Pablo II lo expresó muy bien en unas catequesis que forman una completa “teología del cuerpo humano”. Así tituló San Juan Pablo II las 129 catequesis desarrolladas durante las Audiencias Generales en Roma, entre septiembre de 1979 y noviembre de 1984. Trataron sobre el amor, la sexualidad humana y el matrimonio, basándose sus enseñanzas principalmente en las Sagradas Escrituras. Aborda de raíz la problemática matrimonial desde todos los ángulos posibles, la antropología, la filosofía o la teología. Solo un papa santo y sabio podía hacer una síntesis deslumbrante sobre el matrimonio, en su realidad primigenia, tal como lo creó Dios. Una imagen en la Tierra de ese misterio de amor trinitario, Dios uno y trino. (Las catequesis, en Juan Pablo II - Teología del Cuerpo (corazones.org)

BAJO EL AMPARO DE LA VIRGEN

La Iglesia llamó a la familia “iglesia doméstica”. Con eso está dicho todo. En ese camino de sanación y reconstrucción hay que empezar con el perdón, que solo puede venir del corazón de Cristo. Solo Él tiene palabras de vida eterna, nos dirá el Evangelio. (San Juan 6, 68-69). Es el camino de la Cruz que iniciaron José Luis y Magüi. A punto de divorciarse, tras una larga crisis matrimonial, encontraron su camino de salvación de su propio matrimonio en una peregrinación a Fátima. Allí experimentaron un encuentro vivo con la Virgen, que los llevó a Jesús. Cada uno por separado sintieron que Ella los llamaba a apoyarse el uno en el otro, a buscar en Juan Pablo II respuestas a su situación, a cuidar a los matrimonios y a orar y sacrificarse por los pecadores. No entendían lo que les había pasado. Ella lo acogía con prontitud, él quedó perplejo y no sabía qué hacer. El rezo del Rosario cambió la situación. Desde ese momento empezaron a rezar el Rosario y a tener una gran sed de comprender su vocación al amor. Comenzaron a leer mucho y a compartirlo entre ellos. Las diferencias entre ellos y las heridas que se habían hecho, pasaron a un segundo plano. Junto a esa búsqueda de respuestas para ellos, experimentaron un impulso muy fuerte de acercarse a los matrimonios, de escucharles y acompañarles. Ahí empezó el proyecto de Amor conyugal, una poderosa medicina de Dios que la Iglesia nos ofrece para curar y sanar los matrimonios heridos o rotos. Nada es imposible para Dios, y menos si viene por medio de la Virgen María. ( Su testimonio en el canal de YouTube, Asalto al Cielo, de Mater Mundi).

EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO

Los matrimonios que han iniciado ya este proyecto pronto han percibido la acción poderosa del Espíritu Santo, al que invocan nada más empezar las reuniones. No están acostumbradas estas parejas a invocar al Espíritu Santo en su día a día. Si lo hicieran con frecuencia descubrirían cómo llegan a sus almas un torrente de gracias. Es esa brisa suave de Dios, que todo lo transforma.

Se está formando así una comunidad de matrimonios, en esta localidad de Baza. Este proyecto de Amor conyugal es esencialmente misionero. Los matrimonios aprenden muy pronto a ser esas manos de la Virgen para llevar por el mundo ese amor divino, que no es amado. Hay signos sensibles que nos ayudan a comprender ese poder de Dios así como la presencia de su Madre. Siempre hay una Virgen de Fátima en todos los encuentros, uno al mes. Una imagen que irá peregrinando de casa en casa. Como ocurrió durante la Visitación de María a su prima Santa Isabel. Sin olvidar esa invocación al Espíritu Santo, seguida de esa oración conyugal. La próxima reunión será en la Casa de la Iglesia, cerca de la parroquia del Sagrario, más conocida como La Mayor. Será el día 15 de diciembre, viernes, a las 19:30. Una llamada para la santidad de los matrimonios, que necesitan ser curados de tantas heridas, de esas que no se ven, pero que no dejan de sangrar. Solo Cristo puede curarlas, como descubrieron José Luis y Magüi, en aquel viaje a Fátima, que cambió sus vidas y su matrimonio.

José Gabriel Concepción

Baza