Misa de la Espiga y procesión con el Sagrado corazón de Jesús en la parroquia de Huéscar

La constancia y el trabajo callado de una multitud de personas, y, sobre todo, la oración han sido la clave para que después muchos años dicha hermandad, siga cumpliendo su cometido de dar culto a Jesús Sacramentado.
Muy lejos en el tiempo nos queda aquel 23 de julio del 1544, cuando se fundaba en esta parroquia la Hermandad del Santísimo Sacramento. Se constituyó siguiendo las indicaciones de la bula promulgada por el pontífice Paulo III, el Papa que convocó el concilio de Trento.


Cada festividad del Corpus Christi, dicha Hermandad saca a la calle la hermosa “torrecilla”, en su trono colmado de flores multicolores. Este año ha sido el 23 de junio. Ante los tradicionales altares, seis en el presente año, la procesión se detiene delante de cada uno de ellos, y la Capilla Musical interpreta los tradicionales villancicos, escritos para este momento por Juan María Guerrero de la Plaza. El del Corpus es uno de los días más grandes con los que cuenta la ciudad de Huéscar.
Y es en este día del Corpus cuando la Hermandad del Santísimo tiene su cabildo general de hermanos, en el que se rinden cuentas y se elige al nuevo tesorero, a la vez que se renueva el censo de dicha Hermandad. También en este día, por la tarde, comienzan las solemnes vísperas que, hasta el jueves de la octava del Corpus, se cantan en latín. Este año, ese jueves de la octava visitó la parroquia el obispo Don Francisco Jesús Oroco, que presidió las vísperas y acompaño a Jesús Sacramentado en la breve, pero majestuosa y solemne, procesión que se hace alrededor del templo de Santa María, en la que no faltan los altares ni los villancicos, las hierbas aromáticas y los pétalos que los vecinos, a modo de oración, van tirando desde los distintos balcones.
La actividad de la Hermandad del Santísimo se completa con celebración de la tradicional Misa de la Espiga, que, siempre que el funcionamiento de la parroquia lo permite, es el domingo siguiente al Corpus. De nuevo este día, cuando los rayos del sol comienzan a aparecer, Jesús Sacramentado sale en procesión, hasta el lugar elegido para celebrar la Santa Misa.
Este año el lugar escogido para dicha celebración ha sido la plaza de la Aurora, donde está la Ermita de La Aurora, sede canóniga de la Hermandad de San Juan Evangelista. Esta celebración de la Misa de la Espiga ha sido, además, uno de los actos programados por la Hermandad de San Juan Evangelista en el 400 aniversario de la fundación de dicha cofradía. Con mucho gusto, la junta de gobierno preparó un hermoso altar. Cumplían así con lo que sus antiquísimos estatutos piden para la Hermandad: “acrecentar, aumentar y mejorar el culto y el servicio divino como a tan alto Sacramento se requiere…”

Este mismo día 30 de junio, al finalizar la Eucaristía de las 8 de la tarde, la Hermandad del Sagrado Corazón de Jesús procesionó a su sagrado titular por el recorrido que prepara cada año. Antes, dicha Hermandad ha celebrado la novena al Corazón de Jesús, desde el jueves 20 hasta el 28 de junio. Terminó la novena coincidiendo con la festividad del Sagrado Corazón de Jesús.

Sin duda, la constancia, el trabajo callado y la oración de todos los hermanos del Santísimo han sido claves para que, después muchos años, dicha hermandad siga cumpliendo su cometido de dar culto a Jesús Sacramentado. Y las demás hermandades también.
José Antonio Martínez
Párroco de Huéscar