Las Hijas de la Sagrada Familia pusieron su fundación en la diócesis accitana ante las patronas de Huéscar, las santas Alodía y Nunilón

Las Hijas de la Sagrada Familia, comunidad que  ha llegado en estos  días de Navidad a nuestra diócesis, se  trasladaron a Huéscar, junto  con el obispo, a la parroquia de Santa María, de Huéscar, para ser presentadas en dicha parroquia y para poner su fundación delante de las Santas Alodía y Nunilón. La celebración tuvo lugar la tarde del sábado 2 de enero, en la Misa de la tarde.

La Eucaristía estuvo presidida por el obispo D. Francisco Jesús Orozco y fue concelebrada por el vicario general, el delegado de Arte Sacro y  los sacerdotes de Huéscar.

También asistieron los seminaristas de esta ciudad, las hermandades y cofradías de la parroquia, números fieles y un nutrido grupo de acólitos que ayudaron al altar. El coro de la familia Carayol fue el encargado de poner las melodías navideñas típicas de esta tierra oscense.

En la Eucaristía, D. Francisco Jesús quiso tener un reconocimiento hacia los delegados de Familia y Vida de la diócesis de Guadix, Jesús Galera e Inmaculada Triguero, que estaban esos días de Navidad en Huéscar y que celebraban sus bodas d eplata matrimoniales. En unos pocos días, el 20 de enero, se cumplirán los 25 años de unión matrimonial, que tuvo lugar en la parroquia de Huéscar.

Las Hijas de la Sagrada Familia son  una comunidad religiosa nacida en Barranquilla, Colombia. Tienen dos ramas, una de vida contemplativa y otra de vida misionera activa. Ambas ramas se dedican a la adoración perpetua del Santísimo Sacramento del altar.

Sin duda, la llegada de esta comunidad a nuestra diócesis es un  gran regalo,  porque, aunque se instalen en Baza, harán que sigan palpitando latidos de esperanza y alegría para cuantos necesitados de ellas, es decir, de su oración. 

José Antonio Martínez

Párroco de Santa María, Huéscar