La catedral de Guadix sigue viviendo el Año Jubilar del beato Median Olmos y el Año Diocesano del Corazón de Jesús

La catedral accitana sigue de fiesta jubilar, a pesar de la pandemia, y sus puertas continúan abiertas a quienes quieran vivir la experiencia de un año jubilar, el del beato Manuel Medina Olmos, que comenzó en 2019 y se va a prolongar hasta mediados, al menos, de este 2021. Pero en la catedral de Guadix también se está viviendo el Año Diocesano del Corazón de Jesús, que comenzó en junio de 2020 y se va a prolongar hasta junio de este año, al menos.
Como ya ocurriera con el Año Jubilar del beato Medina Olmos, que el papa Francisco lo prorrogó un año más para que pudiese celebrarse, ya que la pandemia impedía celebrar casi cualquier acto colectivo, quién sabe si no habrá prórroga una vez más, tanto en una celebración como en otra, para que, cuando pase la fase crítica de la pandemia, pueda haber peregrinaciones y otros actos que se habían programado y que tuvieron que quedar en suspenso. El tiempo dirá.


Pero, por el momento, y ahora que hay algo más de movilidad, la catedral sigue ofreciendo la posibilidad de ganar las indulgencias y celebrar el año jubilar y el año diocesano. Y esto será lo que haga el nuncio del papa en España, que visitará Guadix para celebrar la fiesta de San Torcuato, patrón de la ciudad y de la diócesis. Presidirá la Misa Pontifical en la catedral accitana el sábado 15 de mayo, día de la fiesta. Pero lo hará sabiendo que la diócesis vive este año en el contexto de estos dos años jubilares.
Mons. Bernardito Auza, nuncio en España, ha sido invitado por el obispo de Guadix, Mons. Francisco Jesús Orozco, aprovechando la fiesta del patrón, para que conozca Guadix y la diócesis, dado que lleva poco tiempo de nuncio en nuestro país. De hecho, será la primera vez que visite la ciudad de Guadix. Ya ha estado en Almería, en Ganada, en Córdoba, en Jaén,… y ahora en Guadix.
Además, el sábado 15, por la tarde, a las 19´30 horas, el nuncio, junto con el obispo accitano, bendecirán la escultura en bronce con la que la ciudad de Guadix honra la memoria de este varón apostólico que llegó en el siglo primero y sembró la semilla de la fe, que ha seguido germinando hasta hoy.
Sin duda, la catedral está de celebración esta semana, por la fiesta de San Torcuato. Pero no debemos olvidar que sigue de fiesta durante algunos mese más porque los años jubilares continúan: el Año Jubilar del beato Medina Olmos, en el 150 aniversario de su nacimiento, y el Año Diocesano del Corazón de Jesús, cuando se cumplen 75 años de la consagración de la diócesis al Corazón de Jesús y de la colocación de una imagen suya en lo alto de la torre. Dos motivos para pasar por la catedral y ganar las indulgencias.
Antonio Gómez