El Jubileo de los Pobres

La ciudad de Guadix vivió una celebración muy especial el domingo 24 de noviembre: el Jubileo de los Pobres. Y lo hizo con un doble motivo de fiesta, ya que se celebraba la III Jornada Mundial de los Pobres y todos los relacionados de una u otra manera con Cáritas, además, celebraban el jubileo en el Año Jubilar del beato Manuel Medina Olmos. Todo esto se vivió en la Catedral, a las 12´30 de la mañana, y durante todo el día en la ciudad accitana, porque a la Misa le siguió la mesa y un tiempo de esparcimiento y fraternidad.


La jornada comenzó bien temprano. Los que llegaron antes pudieron conocer el Mueso diocesano, el Hospital Real e, incluso, pudieron subir a la torre de la Catedral para contemplar sus vistas.
Después, todos se dieron cita en la plaza de Las Palomas. Hasta el obispo de Guadix, D. Francisco Jesús Orozco, que saludó allí a los asistentes, venidos de casi todos los pueblos de la diócesis. Desde la plaza se inició una pequeña peregrinación hasta la Catedral, para pasar todos juntos por la Puerta Santa, abierta de manera especial en este año jubilar.
En la Eucaristía, el obispo hizo referencia a la celebración de la Jornada Mundial de los Pobres, cuyo día, en realidad, era el 14 de noviembre. En Guadix, esa jornada se trasladó al domingo 24 para poder celebrarla junto con el jubileo de Cáritas. Y es que, si alguien sabe de atención a los pobres y necesitados, esa es Cáritas. También destacó el obispo la gran labor que realizan la Cáritas diocesana y las Cáritas parroquiales en la diócesis de Guadix, así como la dedicación a los más pobres que tuvo en su vida el beato mártir Manuel Medina Olmos.
Tras la Misa, en el colegio de la Presentación, todos pudieron compartir la comida y disfrutar de actividades culturales, como la que ofreció la Escuela de Robert “El Tacones”, de Benalúa. También hubo tiempo para convivir.
A esta jornada estaban invitados todos los que trabajan o colaboran con Cáritas: voluntarios y trabajadores. Pero, también, los que reciben la atención, los cuidados y la ayuda de Cáritas. Al final, se dieron cita más de 300 personas, venidas de casi todos los pueblos y parroquias.
Sin duda, celebrar la Jornada Mundial de los Pobres es celebrar la labor que realiza la institución eclesial de Cáritas, que está presente en todas las parroquias y que es expresión del compromiso de la Iglesia y de los cristianos con los más necesitados. Como ha recordado el papa Francisco en esta Jornada, para Dios los preferidos son los pobres, los necesitados, y tienen que serlo para nosotros también. Y esto, por supuesto, es motivo de júbilo.
Antonio Gómez

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