Carta de Cuaresma del Arciprestazgo del Marquesado

QUERIDOS HERMANOS Y HERMANAS

Hoy, miércoles de ceniza, inaugura la Iglesia un itinerario espiritual que tiene como centro y como meta la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor. Durante los cuarenta días precedentes (la cuaresma), la comunidad cristiana, movida por el Espíritu, va madurando la conversión, principalmente mediante la escucha de la Palabra de Dios, la celebración del Sacramento de la Reconciliación y la actualización de la Eucaristía.

 

Bajo la acción del mismo Espíritu, contribuye también ella a esta conversión con la oración, la austeridad y el ejercicio de la misericordia. Así responde a la apremiante invitación de Jesús: “El tiempo se ha cumplido. El Reino de Dios está llegando, convertíos y creed en el Evangelio” (Mc 1, 15)

Llegados a la cima de la Pascua, la liturgia de la Iglesia se explayará durante cincuenta días más para desvelarnos las riquezas de la Resurrección del Señor, ayudarnos a vivir la plenitud de una vida auténticamente pascual.

Nuestra carta de cuaresma quiere contribuir a este noble propósito. Se propone acompañarnos especialmente en este tiempo singular que discurre entre el Miércoles de Ceniza, punto de partida y Pentecostés, último capítulo de la Pascua”

Arciprestazgo del Marquesado