Se celebró en Guadix el encuentro de agentes de Cursillos Prematrimoniales

 

El domingo 17 de noviembre se celebró en Guadix un encuentro de los agentes de pastoral encargados de los Cursillos Prematrimoniales en parroquias o arciprestazgos. Se reunieron en el Hospital Real de Guadix y contaron con la presencia del obispo accitano, D. Francisco Jesús Orozco, y, de los delegados de Familia y Vida, Jesús Galera e Inmaculada Triguero. Terminó el encuentro con la celebración de la Eucaristía en la Catedral, presidida por el obispo.

Se trata de una de las primeras iniciativas de los nuevos delegados de Familia y Vida, Jesús e Inmaculada, que fueron nombrados para esta responsabilidad el pasado mes de junio y que ya van dando forma y empuje renovado a su delegación. El encuentro sirvió para revisar qué se está haciendo en los equipos de Cursillos Prematrimoniales y cómo se pueden mejorar, para que sean más efectivos y acaben siendo mejor valorados por las parejas de novios que se preparan para el matrimonio.

En la reunión, el obispo destacó que la pastoral familiar es uno de los ejes trasversales que deben marcar la pastoral diocesana durante este curso y los próximos. Es esta una preocupación del papa Francisco, como se ha podido observar en los Sínodos celebrados recientemente y su exhortación Apostólica Amoris Laetitia, que debe animar la pastoral de la Iglesia y, por supuesto, la diocesana. En la Carta Pastoral de inicio de curso, el obispo accitano manifestaba que “la familia está en el corazón de todos nuestros desvelos pastorales. Hemos de trabajar juntos para que siga siendo el verdadero vivero donde todos sus miembros maduran en el amor gratuito que, aprendido y recibido de Cristo, les envía a testimoniarlo y a ser misioneros en medio del mundo”. Y animaba a crear un Consejo Diocesano de Familias y a conocer otras experiencias de animación familiar que hay en otras diócesis, como el curso de educación afectivo-sexual para adolescentes y jóvenes Teen Start, que pueden enriquecer la experiencia diocesana.

Los Cursillos Prematrimoniales, como su nombre indica, son una oferta informativa y formativa de preparación al matrimonio y, como se constata habitualmente, necesarios para que los aspirantes a formar una familia sepan qué ofrece y qué se pide desde la Iglesia a los esposos. También sirven para ayudar a las parejas en la construcción de su nueva familia y a saber afrontar las dificultades. Por supuesto, son obligatorios para los que quieren acceder al sacramento del matrimonio.

Antonio Gómez