Cena de Navidad de la gran familia de Caritas-Baza

Es habitual que en Navidad aquellas personas que conviven, trabajan, o simplemente coinciden en el devenir diario de la vida, se reúnan y compartan una comida o cena. Seguro que todos los que estáis leyendo estas letras habréis asistido a alguna.

En el año 2010, desde caritas Baza, o mejor dicho, permitirme que use esta expresión, desde la gran familia que formamos todos los que colaboramos en Caritas Baza, se tuvo la genial idea de juntarnos una noche para tener un rato de oración ,y después, cenar juntos. Este año, de nuevo, nos hemos unido para tener nuestra cena de Navidad.

 

Fue el jueves día 29 de Diciembre y, como he señalado al principio, nuestra reunión comenzó con una oración de acción de gracias en la parroquia del Santo Ángel. Nuestro Padre Dios, aun conociendo nuestros fallos, errores y equivocaciones, cuenta con todos y cada uno de nosotros para ser “sal y luz” en nuestro mundo para tantas y tantas persona que día a día acuden a pedirnos ayuda.

Los asistentes a la oración fuimos encendiendo pequeñas velas acompañadas de una petición, haciendo que los 4 corazones que representan el  logotipo de Caritas, se iluminaran.  No solo le dimos gracias a Dios por su misericordia o por lo mucho que nos quiere, sino que también le pedimos que nos siga iluminando a nosotros para ser anunciadores de la buena noticia allí donde nos ha tocado vivir y de la forma que hemos sido llamados.

Una vez terminó la oración, nos fuimos a compartir la cena. Lo importante no eran los alimentos en sí, pues como es natural estaban muy ricos, sino la convivencia, el poder compartir, el vernos, el hablar. Gracias a Dios, en estos momentos en Cáritas somos muchos voluntarios, pero al estar cada uno dedicado a una actividad concreta, es difícil que podamos coincidir. Por ello, la cena fue un momento importante para poder conocernos y  compartir nuestras vivencias sobre la gran experiencia de estar al servicio de los más necesitados.

Estas pequeñas acciones nos hacen seguir creciendo como grupo, un grupo que camina, que quiere ver la vida con los ojos de Dios, que quiere acoger durante todo el año a los “niños Jesús”, que llegan a nuestra puerta, pero sobre todo, un grupo con Fe, un grupo abierto, diverso, pero con un mismo objetivo, mostrar el amor que Dios nos tiene a todos. De aquí que nos gustaría que en años venideros siguiéramos  creciendo en vivencias, en compromiso y como no, en número y de este modo poder hacer más visible en medio de los más desfavorecidos, el amor que Dios nos tiene.

José Antonio Martínez
Arcipreste de Baza