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Carta Pastoral de Mons. Francisco Jesús Orozco, obispo de Guadix, para el Corpus Christi y Día de Caridad

 

SEAMOS MÁS PUEBLO
Día de la Caridad 2021

“Seamos más pueblo”. Con este lema, Cáritas Diocesana de Guadix nos invita a vivir en este 2021 el Día de la caridad. Es uno de los momentos más importantes del año, en la solemnidad del Corpus Christi, la fiesta del amor fraterno que aprendemos en el Amor sin medida de Jesucristo, que se ha hecho hombre, ha muerto, resucitado y se queda realmente presente con nosotros en los dones eucarísticos.

La Solemnidad del Corpus Christi nos vuelve a recordar, cada año, que la autenticidad de nuestras celebraciones Eucarísticas, sobre las que se construye toda comunidad cristiana, se expresa en nuestro compromiso con los demás, especialmente con los preferidos del Señor, los más pobres, en la caridad, el trabajo por la justicia y la defensa de la dignidad de toda persona. En estas circunstancias de pandemia que tanto se alargan y que son especialmente agresivas con los más pobres y desfavorecidos, más que nunca, nuestras parroquias y comunidades cristianas tienen que ofrecer su testimonio eucarístico en la cercanía, acogida, acompañamiento y ayuda a las personas que más sufren, muy cerca de nosotros.

La Iglesia, Pueblo de Dios, tiene como sello de identidad ser católica, es decir, universal. Celebrar la Eucaristía es acoger la llamada a dilatar la mirada pequeña de los propios intereses y a experimentarnos ciudadanos del mundo, parte de esos 7.000 millones de seres humanos que están llamados a vivir preocupados unos de otros como miembros de un mismo pueblo, en la llamada aldea global. Nada de lo que ocurre a nuestros hermanos en cualquier parte del mundo es ajeno a un corazón que, como nos dice el Papa Francisco, ha de vivir constantemente en la cultura del cuidado, donde existe “un compromiso común, solidario y participativo para proteger y promover la dignidad y el bien de todos, con una disposición al cuidado, a la atención, a la compasión, a la reconciliación y a la recuperación, al respeto y a la aceptación mutua, es un camino privilegiado para construir la paz”.

Así lo hace la Iglesia, que es Cáritas y que en cada parroquia, coordinados por Cáritas diocesana, es un canal de verdadero amor que nace en la Eucaristía para llegar a los más necesitados. En nuestra Diócesis de Guadix han sido 3.600 las personas que procedentes de 1.108 familias han sido atendidas en sus necesidades más básicas. Debido al desempleo, consecuencia desgarradora de la Covid-19, se ha experimentado un incremento del 40 por ciento en los atendidos, muchos de los cuales han acudido por primera vez a Cáritas. Nos sentimos orgullosos de nuestros técnicos, voluntarios y bienhechores que también han sabido acompañar a los más mayores y vulnerables, atendiéndolos en sus domicilios. Y en materia de empleo, a pesar del miedo a salir y a los confinamientos, se han podido formar casi 200 personas desempleadas, a las que se acompaña para su inserción socio-laboral.

Felicito a la familia de Cáritas diocesana, parroquiales e interparroquiales, con el delegado episcopal a la cabeza, a todos los que desde las parroquias hacen que “seamos más pueblo” y desde la Iglesia allanemos caminos para sostenernos y cuidarnos mutuamente. Como dice aquel slogan, “somos lo que comemos”, pues seamos Cristo en medio del mundo, no pasando de largo, con un estilo de vida cercano y una mirada nueva que hace de nuestro tiempo una oportunidad para la dignidad de los que sufren. Seamos fieles transmisores desde la Eucaristía, del consuelo, del aliento, la denuncia y la esperanza a nuestro mundo.

Os invito a hacernos partícipes en esta tarea. Y como “obras son amores y no buenas razones”, seamos muy generosos en la colecta que en el Día del Corpus irá destinada íntegramente a Cáritas, para seguir siendo vacuna y antídoto que alivie la enfermedad de la pobreza y que hoy, más que nunca, golpea nuestras cómodas conciencias egoístas.

En este año jubilar de San José seamos custodios, como el Santo Patriarca, de los más débiles y vulnerables de nuestro mundo. En el año diocesano del Corazón de Jesús, pido para todos nosotros el don de un corazón dilatado en la verdadera caridad.

Con mi afecto y bendición

 

+Francisco Jesús Orozco Mengíbar
Obispo de Guadix