El obispo de Guadix con la Asociación accitana de la Medalla Milagrosa

Mons. Francisco Jesús Orozco también se ha reunido con la Asociación de la Medalla Milagrosa, de la ciudad de Guadix. El nuevo obispo ha podido conocer, el martes 29 de enero, a este grupo accitano de fieles, de distintas parroquias, y las actividades que realizan a lo largo del año, así como sus procesos de formación.


Esta asociación, integrada fundamentalmente por mujeres, lleva a cabo labores de apoyo a las familias por medio de actividades formativas y solidarias. Durante el año, mantienen reuniones periódicas de formación y para celebrar la fe. Tanto la temática variadísima de los ciclos formativos como la distribución de los fondos que consiguen reunir, destinados a los más variados fines solidarios, hacen de esta entidad una muestra de la capacidad asociativa de Guadix y de la convocatoria comunitaria de la fe cristiana.


La Medalla
La Medalla de la Virgen de las Gracias, más conocida como Medalla Milagrosa, tuvo origen en Francia, en 1830, cuando fue revelada por la Virgen a santa Catalina Labouré, joven religiosa en el convento parisino de las Hijas de la Caridad.
La tradición dice que esta Medalla fue acuñada siguiendo las indicaciones de la propia Santísima Virgen, como signo de amor, prenda de protección y fuente de gracias.
La forma de la Medalla es oval. En una de las caras está representada la Virgen, con los brazos extendidos, mientras distribuye gracias a los fieles, representadas por la luz que irradia; al mismo tiempo, con su pie virginal aplasta la cabeza de la serpiente infernal. Alrededor de la imagen está inscrita la invocación “oh María, concebida sin pecado, rezad por nosotros que recurrimos a Vos”.
En la otra cara figuran la letra M coronada por la Cruz, y debajo los Sagrados Corazones llameantes de Jesús y María; este conjunto está rodeado por doce estrellas.
Antonio Gómez