¡Qué difícil decir adiós!... desde Cursillos de Cristiandad

¡Qué difícil decir adiós!
CURSILLOS DE CRISTIANDAD - GUADIX-BAZA


El pasado viernes 26 de enero un grupo de miembros de la Escuela y del Secretariado fuimos recibidos, en su casa, por nuestro obispo D. Ginés, ante su inminente marcha a la Diócesis de Getafe .
¡Qué difícil resulta despedirse, aun tratándose de un “adiós” lleno de esperanza y la mirada y el oído atentos a la voluntad del Señor!


Así y todo, disfrutamos una jugosa entrevista sazonada con la benevolencia del padre que, por encima de contratiempos, infunde confianza para superarlos, para seguir trabajando como si el fruto dependiera de nosotros, mas, ciertos de que todo lo esperamos del Señor.
En el repaso a sus ocho años con nosotros hemos revivido con entusiasmo jornadas inolvidables, emocionadas visitas pastorales a cada rincón de la Diócesis, impactante visita a los misioneros diocesanos en Honduras, recuerdo a sus predecesores en el episcopado, desde Álvarez Lara-espléndidamente biografiado a petición suya por D. Leo - Díaz Merchán, Dorado Soto, Noguer Carmona, hasta nuestro cercano y llorado D. Juan…
Con certero análisis advierte la necesidad de conocer y utilizar la realidad de los medios que nos envuelven si queremos ser cristianos eficaces.
Interesado, naturalmente, por la nueva parcela encomendada a su cuidado sabe de la pujanza de la diócesis de Getafe en todos los órdenes; nos llama la atención, cómo no, el gran desarrollo allí de Cursillos de Cristiandad. ¡Felicidades!
Con generosa sonrisa y su natural afabilidad, D. Ginés comparte nuestras bromas y nuestros deseos.
Cuando por su valiente entrega vivamos el gozo de contemplarlo ejerciendo superiores y eminentes responsabilidades tendrá que acordarse, con añoranza cordial, de aquella lejana y pequeña diócesis que con cariño, humildemente, lo preparó para servicios mayores en la Iglesia de Jesucristo.
Tarde imborrable para todos y cada uno de los llegados de Baza y de Guadix para decirle adiós, hasta pronto, con un abrazo emocionado.
Sr. Obispo, ¡¡que el Señor lo siga bendiciendo!!
Gracias.
José Luis Campoy
Cursillos de Cristiandad