EL TRABAJOSO Y SINCERO PERDÓN

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La tristeza no es un derecho ni un deber, pero hay acontecimientos en los que te sientes en el deber de ejercer tu derecho a la tristeza. Tal es el caso del triste carnaval de Canarias. Me sugiere dos comentarios: uno teológico y otro cívico.

Comentario teológico: realmente este año nuestra hispánica conmemoración de la pasión de Cristo será más auténtica que nunca, pues habrá que sumarle el escarnio, la burla y el esputo en la cara a los que Cristo está acostumbrado desde la primera Semana Santa de la historia hasta la fecha. Es verdad que cuando conmemoramos la vida de Cristo en cada tiempo litúrgico, actualizamos los efectos de la salvación, pero este año se actualizan también las causas. Por otra parte, los dolores de la Santísima Virgen han cobrado, en esta ocasión, renovada actualidad, habida cuenta del blasfemo trato sufrido por Jesús.

Hay que sumarse al propio grito de Cristo: “perdónalos, porque no saben lo que hacen”.

Comentario cívico: ¿realmente hay que hacer fiestas en contra de alguien? ¿no podemos festejar sin meter el dedo propio en el ojo ajeno? ¿es tan difícil utilizar la libertad de expresión, que es un derecho inalienable, sin faltar a las creencias religiosas de nadie, pues estas constituyen otro incontestable derecho?.

Toda vez que el cristianismo prohíbe la venganza, el judaísmo la permite siempre que sea moderada y el Islam incluso la aconseja… es obvio que ofender a los cristianos siempre sale gratis, que se lo pregunten si no a los que no se atreverían a burlarse de ninguna otra religión, pero hacen gala de su escarnio a Cristo y a la Virgen, con la “valentía” de quien se sabe a salvo: dicho sea no sólo en referencia a los que estaban sobre el escenario, sino a los que, desde el público ejercieron su derecho al voto… y, con él, incurrieron en complicidad con la blasfemia.

No se me ocurren más comentarios, pero tampoco menos, excepto uno: lo nuestro, lo católico, es devolver bien por mal: mi sincera oración por los que nos persiguen.

Manuel Amezcua Morillas.

Manuel Amezcua

Párroco de Nuestra Señora de Gracia y Fátima, en Guadix. Canónigo y Director del Secretariado de Familia y Vida.

Este artículo ha sido publicado en el semanario Wadi-as de Guadix y comarca

La dirección de la web de Wadi-as es http://andaluciainformacion.es/guadix/

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