Oficina de Comunicación

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Desde la llegada a nuestra diócesis de don Francisco Jesús Orozco Mengíbar, se vino expresando la posibilidad y conveniencia, tanto por parte del prelado como de los cofrades, acerca de la entrada de las cofradías en la Santa y Apostólica Iglesia Catedral, para hacer estación de penitencia durante las procesiones de Semana Santa. Enterado el Cabildo de la Catedral, sometió el asunto al criterio y votación de los Señores Capitulares, resultando aprobada la propuesta, tal y como se expresa en el Libro de Actas.

 

EL HOMBRE Y LA MUJER TOTALMENTE NUEVOS

Recuerdo que, en mis años de estudios, se nos decía y explicaba la paradoja que se vivía entre los cristianos y que daba mucho que pensar. Es el hecho de que si nos ponemos a concretar aquello que el cristiano está “obligado” a creer y que, si eso falta, todo lo demás no tiene sentido, no hay duda de que se apunta a la Resurrección de Cristo, es decir, mi fe me obliga a creer, por encima de todo, que Jesús, el que fue crucificado, muerto y sepultado, ha Resucitado. Es lo que nos dice San Pablo, “si Cristo no ha resucitado, vana es nuestra fe” (1Cor 15,17). Y, claro, aquí está la paradoja pues, precisamente, este hecho es el que más dudas plantea en muchos que dicen llamarse cristianos porque, o no lo tienen claro, o lo confunden con la reencarnación, o lo excluyen y se centran en la pasión y muerte. Además, este domingo lo consideramos los creyentes, como el más importante del año litúrgico y del que emanan todos los demás dándoles sentido, porque es la Resurrección del Señor la que inicia el camino.

EL HOMBRE Y LA MUJER TOTALMENTE NUEVOS

Recuerdo que, en mis años de estudios, se nos decía y explicaba la paradoja que se vivía entre los cristianos y que daba mucho que pensar. Es el hecho de que si nos ponemos a concretar aquello que el cristiano está “obligado” a creer y que, si eso falta, todo lo demás no tiene sentido, no hay duda de que se apunta a la Resurrección de Cristo, es decir, mi fe me obliga a creer, por encima de todo, que Jesús, el que fue crucificado, muerto y sepultado, ha Resucitado. Es lo que nos dice San Pablo, “si Cristo no ha resucitado, vana es nuestra fe” (1Cor 15,17). Y, claro, aquí está la paradoja pues, precisamente, este hecho es el que más dudas plantea en muchos que dicen llamarse cristianos porque, o no lo tienen claro, o lo confunden con la reencarnación, o lo excluyen y se centran en la pasión y muerte. Además, este domingo lo consideramos los creyentes, como el más importante del año litúrgico y del que emanan todos los demás dándoles sentido, porque es la Resurrección del Señor la que inicia el camino.

Es Domingo de Resurrección, es día de fiesta en la Iglesia y en el mundo, porque Cristo resucitó y está vivo. Y lo mejor de todo, es que quiere que nos contagiemos de su vida, que trasmitamos esta gran alegría al mundo, que transformemos la realidad desde la vida, desde la alegría, desde la esperanza. Es lo que les encarga a aquellos a quienes se va apareciendo desde los primeros instantes: id y contádselo a los discípulos, y los discípulos a los demás. La alegría de la resurrección no se puede callar, no se nos ha dado para que la ocultemos, sino para que alumbre a todos.

El Viernes Santo es día de silencio y oración, día de contención. Celebramos la Muerte del Señor, en la Cuz, por nosotros, por nuestra salvación. Eso sí, con la mirada puesta en el Domingo de Resurrección, en el Cristo que vence a la muerte y que nos hace a nosotros, también, victoriosos.

 

“Jerusalén: abrazo de Paz”

Colecta para los Santos Lugares en el Viernes santo de 2019

8 de abril de 2019

El Viernes Santo celebramos la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo. La campaña de la Colecta Pontificia por los Santos Lugares nos invita este año a vivir este misterio contemplando en Jerusalén el amor de Dios manifestado en nuestro mundo, “Jerusalén: abrazo de paz”. La participación en la liturgia de este día nos ofrece una ocasión propicia para la escucha del relato de la Pasión, la adoración de la Santa Cruz y la oración de intercesión por toda la humanidad.

“Jerusalén: abrazo de Paz”

Colecta para los Santos Lugares en el Viernes santo de 2019

8 de abril de 2019

El Viernes Santo celebramos la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo. La campaña de la Colecta Pontificia por los Santos Lugares nos invita este año a vivir este misterio contemplando en Jerusalén el amor de Dios manifestado en nuestro mundo, “Jerusalén: abrazo de paz”. La participación en la liturgia de este día nos ofrece una ocasión propicia para la escucha del relato de la Pasión, la adoración de la Santa Cruz y la oración de intercesión por toda la humanidad.

La Semana Santa dura lo que su nombre dice: una semana, de domingo a domingo. Todo forma parte de una unidad que, sin embargo, tiene un núcleo donde la intensidad de lo que se celebra llega al máximo. Es el Triduo Pascual: Jueves Santo, Viernes Santo y Domingo de Resurrección. Tres días que nos dan la vida.

 

El Jueves Santo, 18 de abril, a las 19:00h. se celebra la misa de la cena del Señor.

El Viernes Santo, 19 de abril, a las 18:00h. se celebra la pasión del Señor.

El Sábado Santo, 20 de abril, a las 23:00h., se celebra la solemne Vigilia Pascual.

La diócesis de Guadix celebró la Misa Crismal en la catedral este Martes Santo, 16 de abril. Asistió la práctica totalidad de los sacerdotes y algunos más venidos de otros lugares, que van a celebrar la Semana Santa en algunas de las parroquias de la diócesis accitana. Presidió la celebración el obispo de Guadix, D. Francisco Jesús Orozco, para el que esta ha sido su primera Misa Crismal en Guadix y la primera, también, como obispo. Fue una celebración muy solemne que sirvió para que el clero viviese una jornada festiva y de convivencia.